Propuesta para ayudar a los niños con Dislexia en clase

Propuesta para ayudar a los niños con Dislexia en clase

La dislexia es un trastorno de la lectura que imposibilita su correcta comprensión. En términos más técnicos, en psicología y psiquiatría se define la dislexia como una discrepancia entre el potencial de aprendizaje y el nivel de rendimiento de un sujeto, sin que existan problemas sensoriales, físicos, motores o deficiencias educativas (según el DSM-IV). Este trastorno afecta en torno al diez por ciento de la población escolar y aún así continua siendo un desconocido para los docentes.

Niña

Para Jesús Gonzalo, Presidente de la Asociación “Dislexia en Positivo” el trastorno se vuelve invisible por no existir rasgos físicos que lo caractericen. Por ello, su asociación ha expuesto en la Cámara Andaluza algunas de las posibles soluciones para que el profesorado conozca, desde que comienza a formarse hasta que termina su función pública docente, qué es la dislexia y cómo puede ayudar a aprender a un niño disléxico. Porque, como apunta el presidente de esta asociación, “los niños disléxicos son inteligentes, pero necesitan que les enseñen las cosas de una forma distinta a la habitual”.

En primera instancia, Jesús Gonzalo, propone que se implanten, en todas las Facultades de Ciencias de Educación de Andalucía, asignaturas sobre trastornos infantiles a impartir durante los cuatro años que dura el Grado de Magisterio.

También propone que en el Máster de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional, que capacita a los licenciados a ejercer la docencia, se impartan módulos especializados en dislexia y otras disfunciones comunes durante el ciclo escolar de un niño.

Por otra parte, debería existir algún tipo de incentivo o motivación para que el profesorado esté dispuesto a reciclarse continuamente. “No pedimos grandes cosas; sólo un poco de buena voluntad y más formación del profesorado”.

No hay que olvidar la importancia de las nuevas tecnologías en este tema, puesto que  los niños disléxicos no necesitan contenidos distintos a los del resto de alumnos, sino métodos de enseñanza diferentes. “La clave fundamental es que a los niños con dislexia les cuesta aprender leyendo pero, como son inteligentes, no les cuesta aprender si se lo cuentan o si lo ven”, explica Jesús. Por esto los métodos audiovisuales son una herramienta que promete grandes posibilidades a los docentes para enfocar este trastorno desde otra perspectiva.

Jesús Gonzalo destaca también la importancia de evaluar al niño bajo otro tipo de criterios no simplemente el examen escrito ya que “seguramente, haya cosas que sepan y que han olvidado escribir”.

Sin Comentarios

Deja tu comentario